Fiódor Dostoyevski (1821-1881) fue condenado a muerte, indultado en el último instante, deportado a Siberia, arruinado por el juego y sacudido por la epilepsia. Vivió todo lo que un hombre puede vivir, y de todo ello brotó una literatura que escarba donde más duele: en la conciencia, en las contradicciones y en los rincones más oscuros de la psique humana. Autor de "Crimen y castigo", "El idiota" o "Los hermanos Karamázov", entre muchas otras obras, sigue siendo uno de los escritores más leídos y más necesarios del mundo.